Yendo por el camino de mi
vida, que necesariamente es un camino "espiritual",
Cafh me ayuda a orientarme. Como una brújula
indica las direcciones, Cafh me ayuda a elegir - entre
todas las posibilidades - las mías. Relacionándome
así con los parámetros de mi vida dentro
de esta humanidad y dentro de este universo, espero
colaborar para el bien de todos y del todo.
D.E., Frankfurt, Alemania
He descubierto cuán provechosas son para
mí las reuniones.
A.M., Mendoza, Argentina
Cafh ha enseñado que la espiritualidad
es parte de mí, y no algo desde afuera y lograble
sólo por ciertos seres humanos. Ahora sé
que puedo vivir mi vida con un propósito espiritual:
haciéndome responsable de mi vida, aprendiendo
de cada experiencia, expandiendo mi universo para abrazar
a otros y manteniendo viva la presencia de la Divina
Madre en mi corazón. Con Cafh en mi vida estoy
logrando esos objetivos y responsabilidades y he dado
sentido a mi existencia.
L.M., Sydney, Australia
Mi encuentro con Cafh fue en el momento
justo, ni antes ni después, había recorrido
hasta ese día muchos caminos de fe, pero siempre
me faltaba o me ahogaba algo y volvía a desertar,
con Cafh, acabó mi búsqueda, encontré
el laboratorio donde trabajar sin cansarme, con alegría,
humildad y amor, ahora cada hora, cada día es
una nueva experiencia de aprendizaje interior.
L.G. de M., Santa Cruz, Bolivia
Cafh me enseña que la vida no es una sucesión
de hechos. Cafh me enseña que la esencia de la
vida es buscar y dar significado a esta sucesión
de hechos.
S. R. da C., Sao Paulo, Brasil
Cafh me da una forma de mantenerme enfocada
en mi prioridad de llegar a conocerme mejor, de modo
de aprender de mis experiencias y poder integrar mi
vida más plenamente con la vida de los demás.
El desenvolvimiento indudablemente implica trabajo,
pero es un trabajo que me llena de júbilo.
C.C., Toronto, Canadá
No puedo cambiar el mundo, sólo puedo
crear en mí mismo y en mi vida diaria la armonía
y la paz que me gustaría ver en el mundo; Cafh
me da el apoyo y la guía que necesito para hacer
eso.
S.J.S., Santa Fe, Nuevo México, Estados
Unidos
En seguida me sentí a gusto en Cafh por el
compañerismo que viví en las reuniones
y el respeto de mi palabra, respeto que no había
conocido nunca tan fuertemente antes. Cafh me ayudó
a desenvolver la comunicación en mi familia y
eso acarreó una armonía mejor para todos
nosotros.
R.K., Quimper, Francia
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