Principios Fundamentales de Cafh
Los seres humanos tenemos derecho a
la libertad de pensar, sentir y decidir sobre nuestra
vida sin interferencia de otros. Este derecho a la
libertad es básico para el desenvolvimiento
humano y nos da innumerables posibilidades; entre ellas,
la de asumir compromisos con nosotros mismos, con los
demás y con Dios. Una vez que asumimos compromisos,
el ejercicio de la libertad consiste en nuestra capacidad
de cumplirlos con fidelidad.
El derecho a la libertad implica responsabilidad
en el ejercicio de esa libertad. El desarrollo de la
responsabilidad hace que el ejercicio de la libertad
dé frutos de paz y felicidad.
Comentarios
La enseñanza de Cafh tiene como
objetivo ayudarnos a expandir nuestra conciencia con
una interpretación actualizada de la vida y
del mundo. La expansión de la conciencia desarrolla
nuestro sentido de responsabilidad.
La renuncia es el substrato de la enseñanza
de Cafh. La enseñanza de Cafh define la renuncia
como presencia, participación y reversibilidad.
Presencia
En relación con
la noción
de ser: conciencia de lo divino en nosotros y de nosotros
en el mundo y la vida.
En relación con el hacer: estimulamos
el desenvolvimiento de la sociedad comenzando por producir
en nosotros mismos los cambios que quisiéramos
ver en los demás y en la sociedad.
Esto nos conduce a la:
Participación
Con el contexto universal
por la expansión
de nuestra conciencia.
Con el contexto humano –todos
los seres humanos– por el desarrollo de una actitud
abierta, permeable al mensaje de la vida.
Esto implica:
Reversibilidad
En la armonía
de los opuestos: saber estar plenamente aquí y
ahora , sin perder la conciencia del eterno presente.
Lo particular y lo general, lo individual y lo colectivo,
yo y la humanidad, son dos caras de una misma realidad.
Lograr reversibilidad es asentar nuestra conciencia
sobre la realidad , reconociendo la validez de todas
sus expresiones.
En la problemática personal:
ubicar nuestros problemas personales en el contexto
de los problemas ajenos y los generales. Esto nos lleva
a comprender la ilusión de buscar una felicidad
particular, separada del medio en el que vivimos.
La aceptación de la limitación
de nuestro entendimiento y la voluntad de desarrollar
la comprensión de nosotros mismos, de la vida
y del mundo, son las bases firmes de nuestro camino
de desenvolvimiento.
Con estos postulados y principios, Cafh
promueve nuestro desenvolvimiento espiritual.
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