Mensaje de Plenilunio 2021


En esta hora trascendente para la humanidad y para todo el planeta, nosotros, que hemos elegido seguir el Camino de Cafh, estamos llamados a hacer nuestra contribución para impulsar la evolución de la conciencia humana y de la vida toda.

La Gran Obra de Cafh es aportar a la mística del ser humano del futuro la Mística del Corazón. La Mística del Corazón es el proceso de expansión de nuestra conciencia impulsado por el amor. Este camino nos conduce a la Unión que trasciende los pares de opuestos.

Esta labor la realizamos a través de nuestro trabajo integral individual y colectivo.

Nuestra contribución en el nivel físico se produce cuando disponemos de nuestro cuerpo como instrumento de nuestro trabajo interior y como canal material de la Gran Corriente.

A nivel mental estamos aportando al caudal de la humanidad cuando orientamos nuestra voluntad hacia el conocimiento de nosotros mismos, imagen del universo, y vamos ampliando continuamente nuestra percepción del entorno para incluirlo en nuestra conciencia.

Colaboramos a nivel espiritual a través de nuestra búsqueda constante de permanecer conscientes de lo Divino en nuestro ser, y de reconocer y amar esa Presencia en quienes nos rodean y en todas las expresiones de lo manifestado.

En un mundo fragmentado, estamos generando nuevos campos de posibilidades con nuestro esfuerzo por aprender a trabajar en grupos, a reconocer las diferencias y a construir en la diversidad.

No somos perfectos, somos seres humanos en proceso, pero nuestra tarea es valiosa e indispensable, y nos trasciende. Trabajamos de manera silenciosa en la raíz de los problemas humanos. La raíz es la parte del árbol que no se ve pero que lo sostiene y lo nutre.

Amemos nuestra tarea, amemos en nosotros y en quienes nos rodean a la humanidad y a la vida toda.

La Mística del Corazón es una fuerza de amor.

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Misión Anual

Todos los años los miembros de Cafh recibimos una Misión Anual. Esto nos permite hacer un trabajo concreto por el bien de todas las personas diariamente, como una manera efectiva y directa de colaborar con la armonía y la paz en el mundo.

“Nos encontramos atravesando una profunda crisis en la Humanidad. La pandemia no pareciera haber encaminado a la Humanidad, en un grado significativo, hacia un trabajo más colaborativo para responder a los problemas sanitarios, sociales, económicos y ambientales que aquejan al planeta.

Por ello, nuestra contribución como trabajadores de la conciencia es de vital importancia. Somos células en el cuerpo de la Humanidad.

Desarrollar las habilidades que nos permiten convivir con respeto y en la diversidad es una real contribución al estado de conciencia global.

Desarrollemos nuestra percepción. Imaginemos nuestra capacidad de percibir como una antena que capta todo el ambiente sin juicios, sin intereses, sin deseos. Solo recibe la información que está allí.

Tomemos algunos momentos en el día para procurar dejar de lado nuestro discurso y hacer silencio para percibir qué sucede en nosotros mismos (en nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros pensamientos) y en nuestro entorno (en las personas, los grupos y el medio ambiente que nos rodea).

De esa forma, podremos captar con profundidad el momento presente dejando de lado nuestras intelectualizaciones, prejuicios y deseos.

Esto nos da la posibilidad de encontrar respuestas superadoras y vincularnos a un nivel más profundo, ese nivel en el que podemos reconocernos como parte del todo.”.

Ana Cristina Flor
Marzo de 2021


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